AMÉRICA SOBREVIVE AL NAUFRAGIO Y PUMAS SE AHOGA EN SU PROPIO TRIUNFO
- Redacción

- 4 may
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En el futbol hay empates que suman y otros que exhiben. El 3-3 entre Club América y Pumas UNAM pertenece a la segunda categoría: un resultado que desnuda la fragilidad de quien no supo rematar y la resiliencia de quien se niega a morir.
Pumas salió con determinación y pegó primero con Juninho Vieira, imponiendo condiciones desde el inicio. América respondió con Isaías Violante, pero nunca logró controlar del todo un partido que se le escapaba por tramos. Aun así, los universitarios volvieron a tomar ventaja antes del descanso gracias a Uriel Antuna y ampliaron la distancia con un gol de alta factura de Jordan Carrillo.
El 3-1 parecía una narrativa cerrada. Pero el futbol, caprichoso, exige oficio además de talento. Y ahí Pumas hizo agua. Se desordenó, reculó y permitió que América creciera más por insistencia que por claridad. La intervención de Luis Enrique Santander con dos penales terminó de abrir la puerta a la remontada parcial. Henry Martín y Alejandro Zendejas transformaron la presión en goles y el abismo en oportunidad.
El dato incómodo es este: Pumas generó más, golpeó mejor y aun así no ganó. América sufrió, resistió y se fue con vida. La diferencia no está en el marcador, sino en la gestión del momento. En CU, el margen de error ya no existe para los universitarios. Para las Águilas, en cambio, el empate sabe a plataforma. Y eso, en una serie así, suele ser decisivo.
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